Creo, bueno estoy casi seguro, que voy a empezar un nuevo guión de largometraje. Por lo que parece va a ser una película sobre políticos y política. Un tema complicado en estos tiempos, o siempre, pero es lo que me pide el cuerpo así que adelante con los faroles.
De momento estoy en la fase de “predocumentación”, leyendo libros sobre políticos y política española. Todavía no se muy bien de lo que quiero hablar, pero estoy descubriendo que me apetece escribir esta película, porque esta es la forma en la que más me apetece hacer política.
Cuando estas escribiendo una historia eres totalmente libre, puedes decir lo que quieras y como quieras. Pero cuando empiezas a pensar en vender esa historia la censura aparece por todas partes. Te planteas si el tema es comercial, si tu enfoque es demasiado pesimista, si la obra les va a gustar a los programadores, si te darán la subvención, si eres políticamente incorrecto, etc.
En esos momentos, para no perderme y no perder mucho el tiempo, me repito a mi mismo dos ideas.
Nadie sabe nada, y tienes que hacer lo que realmente te sale de los cojones, va a ser la única forma de saber que es lo que realmente tenías en los cojones.
“El orden criminal del mundo” es un documental, realizado por Vicente Romero para Televisión Española, que explica con mucha claridad las causas y las consecuencias, de nuestro sistema capitalista.
Es un documental que te cabrea, te pone las pilas y te hace pensar
Te hace pensar que el sistema capitalista funciona muy bien porque esta basado en las debilidades del ser humano, y la oposición al sistema funciona muy mal, porque necesita las fortalezas del ser humano para funcionar.
Gilipolleces y más gilipolleces, chorradas, tontadas, estupideces, mamarrachadas, sandeces, simplezas, soplapolleces, y sobre todo, no hablar de nada ni decir nada que suponga ningún tipo de compromiso ni de verdad.
Mi vida cambió para siempre cuando a los dieciséis años me apunte al grupo de teatro ¿O fue cuando vi “Tucker: the man and his dream”? Probablemente el punto sin retorno fue cuando comencé a escribir y dirigir cortos.
El caso es que no he encontrado otra actividad, que me de tantas alegrías y tantos sinsabores, como idear y contar historias.
Después de actuar, hacer monólogos cómicos, escribir, dirigir teatro y cortos, sé que lo que hago mejor es escribir.
"Tengo 10 mandamientos. Los nueve primeros dicen: ¡no debes aburrir!. El décimo dice: tienes que tener derecho al corte final de la película." - Billy Wilder